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Esta guía de 12 claves para tomar decisiones correctamente pretende ser una ayuda si crees que debes invertir tu tiempo en cómo aprender a tomar decisiones.

Nos pasamos el día tomando decisiones. No solo decisiones importantes como definir si mi negocio debe ser on line u off line, por ejemplo. También decisiones menos trascendentales pero no por ello menos importantes.

Todas las decisiones que tomamos cambian nuestra vida de un modo u otro.

Por tanto, merece la pena pararnos un momento y aprender unas cuentas pautas que nos permitan hacerlo correctamente.

12 claves que tienes que saber antes de tomar decisiones

1. Ninguna decisión es gratuita

Cualquier decisión que tomes tiene un precio. Tanto las que tomas como las que no tomas. La vida es el resultado de todas las decisiones que vas tomando. Cada una de estas tiene un precio, una consecuencia. La primera pregunta que debemos hacernos a la hora de tomar decisiones es:

¿Cual es el precio o consecuencia de esta decisión?

Muchas veces el precio o consecuencia de esa decisión es muy pequeño y no le damos importancia. Error. Piensa en el valor acumulado de esa consecuencia.

Te pongo un ejemplo. Imagina que tienes una agencia de viajes en una céntrica calle donde pasa mucha gente. Con cada cliente que atiendes puedes tomar la – pequeña – decisión de pedirle el teléfono, el nombre y el e-mail o no hacerlo. Si no lo haces la consecuencia es que no tienes esos datos de un cliente. Pero esa decisión acumulada en el tiempo hará que con el paso del tiempo dejes de tener una base de datos de miles de clientes con los que poder hacer una campaña de e-mail marketing, por ejemplo.

2. No es lo mismo decidir que acertar

Estoy seguro que muchas veces recuerdas determinadas decisiones en las que crees que te equivocaste. Decisiones de mil tipos diferentes. Pero hay que incorporar una verdad en torno a este asunto. Tanto si crees que acertaste como si crees que te equivocaste, si lograste incorporar un aprendizaje en ese proceso, entonces acertaste siempre.

La pregunta que debemos hacernos entonces para eliminar cualquier rastro de equivocación es clara:

¿Qué puedo aprender de esta decisión?

3. Decide qué es primario y qué es secundario en tu vida

Es probable que a menudo estés tomando decisiones en función de los objetivos secundarios de tu vida en lugar de hacerlo sobre los objetivos primarios. Esto es un error. Las decisiones se toman siempre de manera inversa. Si las consecuencias de tus decisiones van a influir negativamente en tus objetivos primarios debes revisar tu decisión. Siguiente pregunta por tanto:

¿Qué 5 cosas son las más importantes de tu vida?

Cuando lo tengas, colócalas por orden. Apúntalas en tu cuaderno. A partir de ahora cuando tomes una decisión revisa como va a influir en esos pilares fundamentales de tu vida.

4. Establece cortafuegos

Se trata de límites que no vas a traspasar a la hora de tomar decisiones. Esto supone que vas a tomar la decisión antes de tomar la decisión. Es decir, no vas a tener que tomar ciertas decisiones porque ya has decidido antes por ellas.

Te pongo un ejemplo. Imagina que entra un cliente a tu empresa y viene con un presupuesto de la competencia que es tan bajo que te deja con un margen ridículo. Puedes tomar la decisión de aceptarlo o no. Comienzas a analizarlo.

Si tú previamente has decidido que no vas a aceptar presupuestos que te lleven a ganar menos de un porcentaje determinado, ya tienes la decisión tomada. Cuando venga el cliente le dices que no. Que tu decisión es no trabajar por debajo de unos stándares de calidad mínimos y un cierto rendimiento y que por debajo de eso prefieres perder la venta.

Eso es una decisión acertada. Porque seguro que previamente tu ya has calculado donde está ese umbral de beneficio por debajo del cual trabajar es perder dinero. Has marcado tu cortafuegos.

Este en un sistema para protegerte de ti mismo. Si no tienes marcado el cortafuegos tomarás decisiones como un pollo sin cabeza y muchas veces en caliente. Esto te puede llevar al caos (financiero en este caso). Si tienes tu cortafuegos te aportas a ti mismo un grado de tranquilidad brutal. Porque previamente ya has tomado la decisión.

He tomado este ejemplo porque te lo encuentras cada día seguramente. Lo puedes aplicar a cualquier ámbito y cuantos más mejor. Te ahorrará mucho tiempo.

Luego siempre hay excepciones pero deben ser las mínimas.

 

5. Si has tomado una decisión equivocada, rectifica en cuanto puedas

A veces tomamos una decisión. Al poco tiempo nos damos cuenta de que nos hemos equivocado. Pero en lugar de rectificar, nos quedamos ahí atrapados. Pensamos, bueno, a ver si cambia la situación. 

Si has tomado una mala decisión y te has dado cuenta no te pares. Rectifica lo antes posible, no dejes pasar ni un minuto más. La pregunta es:

¿Si me he equivocado en esta decisión, qué hago aquí?

Ilustraciónn para post "!2 claves para tomar decisiones correctamente"

Te pongo un ejemplo. Hace poco visité una agencia de viajes nueva en una población cercana a Madrid. El director de la agencia me contaba que en 5 meses había recibido un número de visitas de clientes muy bajo. El mayor porcentaje de clientes le habían llegado a través de campañas en redes sociales que estaban utilizando correctamente.

Este agente consideró que había pasado un tiempo prudencial para darse cuenta de que estaba realizando una mala inversión. Decidió dejar el local y atender la agencia desde casa y en caso de tener que atender a algún cliente de manera presencial lo haría en un moderno coworking cercano. Actuó rápido.

Podría haber esperado hasta después del verano, esperar unos meses más. Seguramente su nivel de deudas  habría aumentado.

 6. Cuéntate la verdad

De nuevo tu cuaderno y tu lápiz. Siéntate tranquilamente. Haz 2 columnas por cada posible decisión. En una columna pon los posibles escenarios positivos y en otro los negativos. Pero haz esto de una manera consciente, seria y lógica. No te vayas a los extremos que casi nunca se dan. Pregúntate:

¿Qué puede pasar si tomo esta decisión?

Habitualmente solemos ponernos en lo peor siempre. Error. Lo peor casi nunca ocurre. Lo normal es que pasen cosas intermedias. Descubre cuales son esas cosas intermedias y ponlas en el papel. Seguro que en un vistazo rápido te vas a dar cuenta de qué decisión es la acertada. Si no lo ves, saca tu papel de prioridades en la vida, esto te ayudará.

7. Identifica cual es el peor escenario posible

Al hilo de lo anterior. Analiza todas las consecuencias que has escrito en el papel. Decide cual es el peor escenario posible desde la sinceridad.

Ejemplo. Imagina que estás pensando en abrir tu negocio, tu agencia de viajes, por ejemplo. De todos los escenarios que te has planteado descubre cual es la situación más adversa a la que puedes verte avocado.

¿Qué es lo peor que me puede pasar?

Pero hay que ser sinceros. Si vas a solicitar dinero al banco o a tu familia, analiza si podrás hacer frente a esa deuda en caso de que se compliquen las cosas. Si tienes que comprar muebles o bienes de equipo piensa qué harías con ellos si cierras. Se sincero.

La sinceridad te va a permitir que cualquier otro escenario más positivo sea mucho más fácil de afrontar. Porque ya sabes cómo va a ser el peor de los escenarios.

Ilustración para post 12 claves para tomar decisiones correctamente

8. Simplifica

Has identificado todos los posibles escenarios, incluso el peor de los escenarios. Ahora tienes que quedarte con 2 o 3 decisiones de todas las posibles.  La pregunta clave:

¿Con qué decisiones me quedo para decidir?

Esto va a ir definiendo el proceso de toma de decisión. Tus opciones serán: A,B o C. Ya no estarás decidiendo sobre un listado de 20 cosas. Ahora sabiendo las repercusiones solo habrás de elegir una entre tres.

9. Si la decisión es urgente déjala enfriar un poco.

A veces ocurre que nos llega un problema y parece que se va a caer el mundo si no lo resolvemos ya. Pues no se va a caer, casi seguro. Es más, si te precipitas con un problema puedes acabar tomando una decisión errónea. Pregunta a realizarnos:

¿Si no resuelvo esto en este instante se va a caer el mundo?

Si la respuesta es no, déjalo enfriar.

No estamos hablando de desentendernos del problema. Solo te digo que lo identifiques y lo dejes un rato. 10 minutos, media hora. Si te ha llegado justo antes de irte a la cama anótalo y ponlo en tus tareas como prioritario. Pero duerme bien esa noche para mañana estar despejado. Seguro que ya no te parecerá tan urgente. Se habrá enfriado.

Ilustración para el post 12 claves para tomar decisiones correctamente

10. En cualquier decisión el proceso acaba cuando entramos en acción

La acción es el proceso de conectar los pensamientos con los resultados. No tomas una decisión hasta que no entras en acción. Esto puede parecer simple pero no lo es tanto. Muchas veces nos quedamos plantados frente a lo que hay que hacer pero no damos el salto. Una vez que tengas decidido qué hacer, hazlo. Pregunta sencilla:

¿He puesto en marcha mi decisión?

Si no lo has hecho, hazlo y que comience el proceso.

11. Acepta que habrá gente que te apoye y gente que no

En cualquier decisión de la vida nos vamos a encontrar dos tipos de personas. Hazte la pregunta clave:

¿Quién me va a apoyar y quién no?

Por un lado te encontrarás con aquellos que te apoyen en tus decisiones. Son personas que lo harán desde el amor. Porque lo hacen incondicionalmente. No te van a pedir nada a cambio. Ese es el concepto del amor. Dar sin esperar nada a cambio. ¿No es así?

El otro tipo de personas son aquellos que no te van a apoyar. Aquellos que nos dirán frases del tipo “tu estás loco” o “te vas a equivocar”. Estas personas siempre van a existir. Pero si los identificas no te va a afectar en la toma de decisiones porque ya cuentas con ello. Minimizas el impacto. Actúan desde el miedo. Hazles caso solo si les pides opinión.

12. Pregúntate qué van a ganar todos los implicados en la decisión

Analiza las personas que están implicadas en la toma de la decisión que tienes entre manos. Quizá estés tu solo, quizá sean cientos de personas. Quizá esté implicado el medio ambiente o los animales del bosque. Da igual. El proceso de análisis es el mismo

¿Qué van a ganar las partes implicadas.

Nada de lo que hagas en la vida es en vano. Todas las decisiones tienen un resultado. Desde tirar un papel al suelo hasta chillarle a tu hijo. Desde fumar un cigarrillo hasta meditar en silencio. La naturaleza trabaja siempre con la ley de acción – reacción. Un lobo no te atacará gratuitamente. El viento no se produce de forma casual. Nuestras decisiones son el mismo concepto. Todo es un proceso

Todo tiene un porqué y las decisiones tienen su consecuencia. No lo olvides nunca. 

 

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