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Cambiar de hábitos para cambiar tu agencia de viajes

Cambiar de hábitos para cambiar tu agencia de viajes

Los hábitos cambian la vida de las personas, para explicarte porqué hay algo que necesitas saber:

 

Para lograr tu transformación profesional, necesitas una transformación personal previa

 

Dicho de otro modo, sin transformación personal, no hay transformación profesional. Esto significa que, a partir de ahora, si quieres cambiar tu negocio, tienes que comenzar por cambiar ciertos hábitos personales. Esto es imprescindible para lograr un transformación completa, global y profunda.

Esto es así porque es probable que lleves muchos años funcionando de la misma manera y tu mente ya está acostumbrada a esos antiguos hábitos. Tienes que cambiarlos.

 

Artículos de desarrollo personal

Comienzo aquí una serie de artículos dedicados al desarrollo personal. Para mí es algo imprescindible si queremos superarnos. Ya comencé a hablarte de algunos aspectos del desarrollo personal cuando tratamos en otro artículo la toma de decisiones, por ejemplo. La idea es continuar con los post relacionados con los hábitos y el desarrollo personal.

 

imagen para post "cambiar tus hábitos para cambiar tu agencia de viajes"

 

 

¿De qué tipos de hábitos vamos a hablar en los artículos?

Son hábitos relacionados con el desarrollo personal y profesional. Te pongo algunos ejemplos: leer 2 libros al mes, aprender a meditar, hábitos relacionados con la alimentación, etc.

 

¿Qué tiene esto que ver con agencias de viaje?

Pues mucho. Yo diría que todo. No es que tenga que ver tu negocio en particular. Tiene que ver con tu vida.

Debemos cambiar de vida si queremos convertirnos en algo que no somos.

Esto sólo se consigue incorporando nuevos hábitos en nuestra vida diaria.

Por ejemplo: ¿Qué haces por la mañana cuando te levantas? Aparte de ir al baño, imagina que lo primero que haces por la mañana es mirar el teléfono móvil. Comienzas a comprobar los nuevos correos, el Facebook, Whatsapp, etc. Te sumerges en los problemas nada más comenzar el día. Al tener este hábito, tu mente está estresada desde primera hora de la mañana. Con el tiempo tienes problemas de insomnio. Esto supone que estás más cansado y tu rendimiento desciende, afectando a la calidad de tu trabajo. Al final no pones foco en lo importante y te dedicas a apagar fuegos fruto de los errores que te provoca la falta de concentración ¿te suena de algo esto?

Yo lo he vivido y casi me cuesta una depresión. Hasta que aprendí a no encender los datos del móvil hasta después de un buen rato. Para ello, logré hacerme con el hábito de estar en silencio conmigo mismo durante 20 minutos todas las mañanas. Esto hace que tus conexiones neuronales aumenten y tu mente comienza la mañana “sin ruido”. Esto mejora tu capacidad de concentración, de rendimiento y de control de tus reacciones. Mejora tu productividad en todos los aspectos. Una cosa lleva a la otra ¿lo ves?

Hablaré de esto que se llama mindfulness más a fondo y de otros muchos hábitos que mejorarán tu vida poco a poco.

En este primer articulo te hablaré de los siguientes aspectos:

  • Qué son los hábitos
  • Por qué son tan importantes
  • Cómo incorporarlos a tu vida

¿te apuntas?

¿Qué son los hábitos?

Los hábitos son acciones, que repetidas durante el tiempo suficiente logran que termines realizando esas acciones de manera automática.

  • Ejemplo: cuando aprendiste a conducir. Al principio era un caos de acciones y tenías que poner los 5 sentidos. Ahora ya, con el paso del tiempo y al haberlo convertido en hábito, realizas los trayectos sin pensar. Es probable que cuando llegues te preguntes ¿cómo he llegado aquí?
  • Ejemplo: llegar a la oficina y ponerte a leer el correo electrónico como primera acción del día. Si lo haces todos los días durante mucho tiempo, el cerebro entiende que es lo normal y no le cuesta hacerlo.

 

Te contaré algo que quizá no sabías. Al cerebro le encantan los hábitos porque no tiene que trabajar para hacerlos; no gasta energía. Los hábitos son automáticos. Tu cerebro busca el ahorro de energía constantemente, por tanto, los hábitos son uno de sus aliados favoritos.

Pues bien, los hábitos que te propongo a largo plazo van a suponer un cambio en tu vida, te lo garantizo. Esto te lo digo porque yo mismo lo he experimentado, no hace falta que me lo cuente nadie.

¿Recuerdas la película de Karate Kid? El protagonista va a visitar al señor Miyagui para que le enseñe karate. Este le pone a pintar la valla de su casa, a dar cera al coche, etc. El chico termina cabreándose porque no ve la conexión entre esas enseñanzas y las artes marciales. Hasta que el maestro le pone a prueba y se da cuenta de que esos movimientos, a base de repetirlos en el tiempo, se han convertido en destrezas. Tienes que crear en ti nuevas destrezas

 

La construcción de una carrera profesional satisfactoria tiene más que ver con la construcción de hábitos que con la forma en que obtenemos los ingresos. @yoriento

 

Despacito y “al merme”

Eso sí, antes de empezar debes interiorizar y aceptar varias cosas:

  • Esto es una carrera de fondo. Los cambios no son de la noche a la mañana. Piensa que quieres realizar una transformación muy profunda y necesitas tiempo. Lo importante es la constancia. Ten paciencia. Lo vamos a conseguir, pero como decía Mota, “de a pocos, al merme”. Al principio tendrás que tirar de tu fuerza de voluntad. Con el paso de los días verás que cada vez es más fácil, ya verás.
  • Las acciones por separado no son efectivas. Sería absurdo pensar que solo por realizar una de las acciones que te propongo vas a mejorar tu vida o tu empresa. Piensa que lo que te propongo es un conjunto de cosas. Estas, unidas y realizadas durante el tiempo suficiente (hábitos) dan a lugar a cambios profundos. Por tanto, no juzgues las acciones por separado sino todo el proyecto de cambio en su conjunto.
  • Programa tus cambios del más fácil al más difícil. Es como cuando queremos comenzar a hacer deporte. Si te metes una paliza al gimnasio el primer día, al día siguiente no querrás ni volver. Te van a doler hasta las pestañas. Hay que empezar cogiendo una pesa pequeña, andando en la cinta e ir progresando poco a poco. Los cambios han de ser graduales. Consigue pequeñas metas y ve avanzando poco a poco. Este es el truco. De este modo no consumiremos nuestra fuerza de voluntad.

 

30 días para conseguir un hábito

Una acción pasa a ser hábito cuando llevas 30 días seguidos (sin fallar ni uno solo) realizándola. Algunos libros hablan de 20 días para afianzar un hábito. Yo para asegurarme lo llevo hasta los 30. Por tanto, realiza tu acción todos los días sin fallar ni uno.

Cuando llegues al día 30, da un salto y pega un grito: “¡¡hábito conseguido!!”. A partir de ese día, tu acción pasará a formar parte de tus hábitos, es decir, de las acciones que realizas en piloto automático y que no te cuesta esfuerzo realizarlas. ¿A que parece magia? Pues no lo es, se llama neurociencia.

 

¿Cuántos hábitos a la vez puedo entrenar?

Nunca comiences más de un hábito a la vez. Te recuerdo que la fuerza de voluntad es algo que se acaba, por tanto, tenemos que dosificarla. Comienza con un hábito, el que te parezca más fácil. Cuando lleves 30 días seguidos realizándolo comienza otro…y así. Si entrenas más de un hábito a la vez terminarás con la fuerza de voluntad en cuanto empieces. No fuerces. Poco a poco.

 

imagen para post "cambiar de hábitos para cambiar tu agencia de viajes"

Lleva el control de tus hábitos

Lleva el cómputo de los días que llevas realizando la acción para convertirla en tu hábito. Cada vez que comiences una acción para convertirla en hábito, imprime la hoja que tienes en el siguiente enlace: Hoja de control

 

¿Qué debes hacer con esta hoja?:

  1. Ponle el nombre del hábito que vas a comenzar, por ejemplo “Leer 2 libros al mes o más”.
  2. Añade un motivo. Es decir, “por qué voy a incorporar este hábito a mi vida”. Esto es imprescindible porque va a ser la gasolina que te empuje. Será el chute de motivación que te lleve a incorporar el hábito a tu vida. Puedes poner, por ejemplo: “para lograr nuevas destrezas que me lleven a mi transformación profesional”. Es un ejemplo, pero solo tú sabes cuál es tu principal motivación, el interruptor que enciende tu faro, la gasolina de tu coche deportivo…Esto está relacionado con tus metas.
  3. Tacha en rojo cada día que logres realizar el hábito. Es muy importante que no te olvides de hacerlo ningún día. Si fallas uno tienes que volver a empezar. Hazme caso, es la única manera de ser realmente constante. No te engañes a ti mismo, sé honesto. Ya sabes que cuando lleves 30 días puedes dar por incorporado tu hábito a tus rutinas diarias.

 

¿Qué pasa si una vez que he incorporado el hábito fallo algún día?

Bueno, tampoco somos perfectos. Tú mismo te vas a dar la oportunidad de fallar algún día al mes. Yo te propongo dotarte a ti mismo de 2 comodines. Si fallas algún día (o dos, más no) táchalo en verde porque habrás hecho uso de tus comodines. Pero que sea algo puntual, ¡no te acostumbres a usarlos!

Los hábitos personales que yo te propongo están pensados para que puedas llevar a cabo tu transformación profesional. Son el comienzo de la transformación. Recuerda:

Primero la transformación personal, después de la profesional.

Son mi propuesta, pero te animo a que sigas sumergiéndote en el mundo de los hábitos y el desarrollo personal e incorpores a tu vida aquellos cambios que veas más necesarios para ti en función de tus carencias y de tus objetivos.
Digamos que para mí las propuestas que vas a leer en el blog son las básicas. Pero aparte de estas, puedes (y debes) adaptarlo a tu vida y caso particular

¿Llevas tu tarjeta de embarque?
¡Despegamos!

3 errores habituales en agencias de viaje

3 errores habituales en agencias de viaje

Pensando en los errores habituales en agencias de viaje se me ocurrió escribir este artículo. Muchas veces tomamos decisiones sin seguir unos parámetros concretos. Te propongo identificar estos errores para intentar evitarlos.

Errores habituales en agencias de viaje a la hora de tomar decisiones

 

 1. Parálisis por análisis

Una de los errores más habituales que cometemos a hora de tomar decisiones es que pensamos en lo que perdemos en lugar de lo que ganamos. Esto nos lleva a un bucle infernal: la parálisis por análisis. Fíjate que cuando tomamos una decisión lo que más hacemos es rechazar. Ahora estás leyendo este post y estás rechazando quizá estar viendo tu programa favorito, leer ese libro que tenías pendiente o tomar una caña con tu novia.

Esto nos lleva a otra idea. Piensa que quizá estés rechazando tomar una decisión porque te niegas a aprender algo nuevo. Esto a lo mejor duele un poco. Cuando pasamos a un nivel nuevo en cualquier ámbito de la vida, requiere adquirir nuevas habilidades con el consiguiente esfuerzo pequeño o grande que conlleva ese nuevo nivel.

 

Hay que intentar salir de la zona de confort

En mi día a día como comercial lucho contra esta idea. Propongo usar mi herramienta de ventas a los agentes de viajes. Realizo la demo y hasta ahí parece que todo va a ir bien y que has ganado un cliente. Luego igual pasan semanas sin que vuelvan a entrar. Si les preguntas porqué no han entrado en la plataforma, la respuesta que me dan los agentes a menudo es que están acostumbrado a utilizar una serie de herramientas y el usar una nueva les supone adquirir nuevos conocimientos. Supone cambiar de hábitos. Una vez más hablamos de salir de la zona de confort. 

Aquí tienes un vídeo acerca de la zona de confort y cómo comenzar a salir de ella:

 

 

 

Trabajar para ayudar a romper la rutina

Al comienzo de usar una nueva herramienta siempre te encuentras con pequeños inconvenientes que te llevan a no dar el salto por no levantar un teléfono y preguntar o por no abrir el tutorial. Es comprensible. Los cambios siempre son traumáticos por pequeños que sean. En parte, nuestro trabajo consiste en animar a romper esa rutina para acostumbrar a los agentes de viaje a utilizar nuevas herramientas. En este caso la mía.

 

2. Procrastinar. Retrasar la toma de decisiones

 

Ilustración para el post: 3 errores habituales en agencias de viaje

 

Es otro de los errores habituales en agencias de viaje a la hora de tomar decisiones. Postergamos la toma de esa decisión. Nos convertimos en procrastinadores. Dejamos para el final cosas que deberíamos decidir en este momento. Aquí llegamos a la primera clave para poder tomar decisiones. Algo imprescindible que te cuento en el siguiente párrafo.

 

Dedica un tiempo a pensar en las decisiones que tienes que tomar.

Tan fácil como dedicar media hora, una hora o el tiempo que estimes conveniente a pensar en esa decisión. Toma papel y lápiz y empieza a escribir sobre ese asunto. Cuando plasmamos nuestros pensamientos en un papel, el cerebro entiende que ya no tiene que cargar con esa “mochila mental” porque ya la tienes en un papel. Te deja tranquilo por un tiempo porque ya te estás ocupando de esa decisión. Se que estás pensando que no tienes tiempo, lo se. Pero hay que quitarle tiempo a las tontunas.  Los grupos de whatsapp, las noticias de la tele, los programas absurdos que no apartan nada y un largo etcétera. Todo esto mal utilizado solo nos lleva a perder el tiempo.

En otro post te hablé de como gestionar el tiempo correctamente, échale un vistazo

 

3. No tomar decisiones por miedo a equivocarnos

El miedo al error es constante y tenemos que interiorizar algo muy importante. El error forma parte del proceso de éxito. Si estudias las biografías de personas de éxito te das cuenta de que se han equivocado mucho a lo largo de su vida. Lo que ocurre es que debemos tender a que nuestro error cumpla estas 3 características:

  1. Equivocarnos lo antes posible. Cuanto antes lo hagamos mejor.
  2. Que no nos cueste mucho. No solo en términos económicos. También tiempo y otros factores.
  3. Equivocarnos una sola vez. Pon empeño en aprender del error

 

Te vas a equivocar. Admítelo.

Equivocarse es bueno, porque significa que lo estás intentando.

La vida es un continuo ensayo-error que nos lleva a subir al siguiente nivel. Es como pasar pantallas de un videojuego. El videojuego de la vida.

¿Has identificado alguno de estos errores habituales en agencias de viaje como tuyo?¿Añadirías alguno más?

Identificar decisiones correctas. 7 pasos

Identificar decisiones correctas. 7 pasos

Tenía ganas de hacer un post sobre cómo identificar decisiones correctas. Publiqué hace poco en otro post algunas pautas que te pueden ayudar a tomar decisiones. Pero una vez que la has tomado y has entrado en acción, podemos tener dudas. ¿Estaré en el camino correcto?

Si no tienes muy claro todavía si la decisión que has tomados es la correcta o no, te dejo una guía para identificar decisiones correctas.

7 claves que te ayudarán a identificar decisiones correctas

1. Observa cómo se siente tu cuerpo cuando piensas en esa decisión

Las buenas decisiones te hacen sentir bien.

Si estás tomando decisiones correctas, tu cuerpo se expande. Si tomas decisiones erróneas, tu cuerpo se contrae. Dicho de otro modo. Tu cuerpo ya sabe cual es la decisión correcta antes que tu mente.

Seguro que te ha ocurrido lo siguiente cuando estás eligiendo entre posibles decisiones. Piensas en una decisión. Tu estómago se encoge y tu cabeza se comprime. Entonces es una decisión errónea.

¿Qué ocurre cuando la decisión es correcta? Ocurre que respiras profundamente y como aliviado. Tus pulsaciones bajan. Es cómo decir “ya he llegado” o “lo he encontrado”. Como cuando se te pierde un niño en el supermercado o piensas que has perdido la cartera y luego la encuentras. El rato que pasa hasta que lo encuentras se te vuelve interminable, pero luego respiras aliviado. ¿Te ha pasado alguna vez?

Sigue a tu corazón.

2. Pregúntate si estás tomando la decisión desde el amor o desde el miedo

La diferencia está en el foco. La primera opción consiste en poner el foco en lo que quieres que pase. La segunda opción consiste en poner el foco en lo que quieres que no pase. Hay una diferencia abismal entre estos dos puntos de vista.

Cualquier decisión que tomes en tu vida la tomarás desde uno de estos dos puntos de vista. Bien desde el amor para acercarte a aquello que deseas. Bien desde el miedo para alejarte de aquello que no deseas.

Quizá la vida sea simplemente esto. Preguntarte en cada momento si lo que haces lo haces desde el amor o desde el miedo.

Ilustración para identificar decisiones correctas

3. ¿Estoy haciendo esto para hacer feliz a otra persona?

Si estás tomando decisiones solamente pensando en otra persona que no eres tu, puede convertirse en un arma de doble filo. Hacer esto es no respetar tus propias convicciones. De nuevo es actuar desde el miedo. Si esta persona ve que no te respetas a ti mismo, difícilmente te respetará ella a ti.

No digo que no pienses en los demás. Digo que no tomes decisiones pensando en caerle bien a otra persona.

4. Si no te hace feliz ahora no te hará feliz más adelante

Pensamos que esforzándonos hoy seremos felices mañana. Tomar una decisión que hará que tengas que esforzarte no te llevará a buen puerto. Si no te hace feliz lo que haces, haz otra cosa. Si tienes dudas de esto, te pido que vuelvas a leerlo en alto y veas este vídeo que te enlazo.

Cualquier persona que tenga un talento tendrá éxito si trabaja 10.000 horas. Cuando estás en el camino correcto, en lo que te hace feliz, las 10.000 horas te parecen pocas. Ahora bien, si eso te supone un esfuerzo entonces el camino se convierte en un calvario. La felicidad debe estar en el camino hacia la felicidad

¿Recuerdas esta escena? Quizá resuma este punto:

5. Asume que la decisión correcta es caerle mal a alguien

Cualquier decisión que tomemos siempre tendrá detractores. Siempre habrá alguien a quien no le venga bien. No lo tomes en cuenta para decidir porque si cambias tu decisión ocurrirán 2 cosas:

  1. Que le caerás bien a la persona que te ha influido pero mal a otra distinta
  2. Estarás actuando desde el miedo, lo que se volverá en tu contra más adelante

6. Cualquier decisión que tomes ha de incrementar tu paz interior

Los seres humanos muchas veces tomamos decisiones que no nos ayudan a vivir mejor. Si le preguntas a un niño, jamás tomará una decisión que perjudique su momento de felicidad. ¿Porqué iba a hacerlo?

La paz interior en el ser humano se convierte en salud para el cuerpo.

Si estás feliz por dentro, eso se verá fuera

7. Guarda un rato de silencio antes de tomar la decisión

Antes de elegir un camino conecta contigo mismo. No te dejes influenciar por nada. Escoge un lugar tranquilo, sin ruidos. Conecta con tu respiración. Si la mente se distrae con un pensamiento, llévalo de nuevo amablemente a la respiración. Al rato conectarás con el presente y la mente bajará de pulsaciones. Esto te permitirá ver las cosas desde otro punto de vista. Bienvenido al mindfulness

Elige cualquier camino que comience en tu corazón, porque ese será el camino correcto.

Te dejo de nuevo el vídeo (que sé que te ha gustado;))

 

Espero que estos tips te sirvan para saber si las decisiones que ya has tomado son correctas o no.

12 claves para tomar decisiones correctamente

12 claves para tomar decisiones correctamente

Esta guía de 12 claves para tomar decisiones correctamente pretende ser una ayuda si crees que debes invertir tu tiempo en cómo aprender a tomar decisiones.

Nos pasamos el día tomando decisiones. No solo decisiones importantes como definir si mi negocio debe ser on line u off line, por ejemplo. También decisiones menos trascendentales pero no por ello menos importantes.

Todas las decisiones que tomamos cambian nuestra vida de un modo u otro.

Por tanto, merece la pena pararnos un momento y aprender unas cuentas pautas que nos permitan hacerlo correctamente.

12 claves que tienes que saber antes de tomar decisiones

1. Ninguna decisión es gratuita

Cualquier decisión que tomes tiene un precio. Tanto las que tomas como las que no tomas. La vida es el resultado de todas las decisiones que vas tomando. Cada una de estas tiene un precio, una consecuencia. La primera pregunta que debemos hacernos a la hora de tomar decisiones es:

¿Cual es el precio o consecuencia de esta decisión?

Muchas veces el precio o consecuencia de esa decisión es muy pequeño y no le damos importancia. Error. Piensa en el valor acumulado de esa consecuencia.

Te pongo un ejemplo. Imagina que tienes una agencia de viajes en una céntrica calle donde pasa mucha gente. Con cada cliente que atiendes puedes tomar la – pequeña – decisión de pedirle el teléfono, el nombre y el e-mail o no hacerlo. Si no lo haces la consecuencia es que no tienes esos datos de un cliente. Pero esa decisión acumulada en el tiempo hará que con el paso del tiempo dejes de tener una base de datos de miles de clientes con los que poder hacer una campaña de e-mail marketing, por ejemplo.

2. No es lo mismo decidir que acertar

Estoy seguro que muchas veces recuerdas determinadas decisiones en las que crees que te equivocaste. Decisiones de mil tipos diferentes. Pero hay que incorporar una verdad en torno a este asunto. Tanto si crees que acertaste como si crees que te equivocaste, si lograste incorporar un aprendizaje en ese proceso, entonces acertaste siempre.

La pregunta que debemos hacernos entonces para eliminar cualquier rastro de equivocación es clara:

¿Qué puedo aprender de esta decisión?

3. Decide qué es primario y qué es secundario en tu vida

Es probable que a menudo estés tomando decisiones en función de los objetivos secundarios de tu vida en lugar de hacerlo sobre los objetivos primarios. Esto es un error. Las decisiones se toman siempre de manera inversa. Si las consecuencias de tus decisiones van a influir negativamente en tus objetivos primarios debes revisar tu decisión. Siguiente pregunta por tanto:

¿Qué 5 cosas son las más importantes de tu vida?

Cuando lo tengas, colócalas por orden. Apúntalas en tu cuaderno. A partir de ahora cuando tomes una decisión revisa como va a influir en esos pilares fundamentales de tu vida.

4. Establece cortafuegos

Se trata de límites que no vas a traspasar a la hora de tomar decisiones. Esto supone que vas a tomar la decisión antes de tomar la decisión. Es decir, no vas a tener que tomar ciertas decisiones porque ya has decidido antes por ellas.

Te pongo un ejemplo. Imagina que entra un cliente a tu empresa y viene con un presupuesto de la competencia que es tan bajo que te deja con un margen ridículo. Puedes tomar la decisión de aceptarlo o no. Comienzas a analizarlo.

Si tú previamente has decidido que no vas a aceptar presupuestos que te lleven a ganar menos de un porcentaje determinado, ya tienes la decisión tomada. Cuando venga el cliente le dices que no. Que tu decisión es no trabajar por debajo de unos stándares de calidad mínimos y un cierto rendimiento y que por debajo de eso prefieres perder la venta.

Eso es una decisión acertada. Porque seguro que previamente tu ya has calculado donde está ese umbral de beneficio por debajo del cual trabajar es perder dinero. Has marcado tu cortafuegos.

Este en un sistema para protegerte de ti mismo. Si no tienes marcado el cortafuegos tomarás decisiones como un pollo sin cabeza y muchas veces en caliente. Esto te puede llevar al caos (financiero en este caso). Si tienes tu cortafuegos te aportas a ti mismo un grado de tranquilidad brutal. Porque previamente ya has tomado la decisión.

He tomado este ejemplo porque te lo encuentras cada día seguramente. Lo puedes aplicar a cualquier ámbito y cuantos más mejor. Te ahorrará mucho tiempo.

Luego siempre hay excepciones pero deben ser las mínimas.

 

5. Si has tomado una decisión equivocada, rectifica en cuanto puedas

A veces tomamos una decisión. Al poco tiempo nos damos cuenta de que nos hemos equivocado. Pero en lugar de rectificar, nos quedamos ahí atrapados. Pensamos, bueno, a ver si cambia la situación. 

Si has tomado una mala decisión y te has dado cuenta no te pares. Rectifica lo antes posible, no dejes pasar ni un minuto más. La pregunta es:

¿Si me he equivocado en esta decisión, qué hago aquí?

Ilustraciónn para post "!2 claves para tomar decisiones correctamente"

Te pongo un ejemplo. Hace poco visité una agencia de viajes nueva en una población cercana a Madrid. El director de la agencia me contaba que en 5 meses había recibido un número de visitas de clientes muy bajo. El mayor porcentaje de clientes le habían llegado a través de campañas en redes sociales que estaban utilizando correctamente.

Este agente consideró que había pasado un tiempo prudencial para darse cuenta de que estaba realizando una mala inversión. Decidió dejar el local y atender la agencia desde casa y en caso de tener que atender a algún cliente de manera presencial lo haría en un moderno coworking cercano. Actuó rápido.

Podría haber esperado hasta después del verano, esperar unos meses más. Seguramente su nivel de deudas  habría aumentado.

 6. Cuéntate la verdad

De nuevo tu cuaderno y tu lápiz. Siéntate tranquilamente. Haz 2 columnas por cada posible decisión. En una columna pon los posibles escenarios positivos y en otro los negativos. Pero haz esto de una manera consciente, seria y lógica. No te vayas a los extremos que casi nunca se dan. Pregúntate:

¿Qué puede pasar si tomo esta decisión?

Habitualmente solemos ponernos en lo peor siempre. Error. Lo peor casi nunca ocurre. Lo normal es que pasen cosas intermedias. Descubre cuales son esas cosas intermedias y ponlas en el papel. Seguro que en un vistazo rápido te vas a dar cuenta de qué decisión es la acertada. Si no lo ves, saca tu papel de prioridades en la vida, esto te ayudará.

7. Identifica cual es el peor escenario posible

Al hilo de lo anterior. Analiza todas las consecuencias que has escrito en el papel. Decide cual es el peor escenario posible desde la sinceridad.

Ejemplo. Imagina que estás pensando en abrir tu negocio, tu agencia de viajes, por ejemplo. De todos los escenarios que te has planteado descubre cual es la situación más adversa a la que puedes verte avocado.

¿Qué es lo peor que me puede pasar?

Pero hay que ser sinceros. Si vas a solicitar dinero al banco o a tu familia, analiza si podrás hacer frente a esa deuda en caso de que se compliquen las cosas. Si tienes que comprar muebles o bienes de equipo piensa qué harías con ellos si cierras. Se sincero.

La sinceridad te va a permitir que cualquier otro escenario más positivo sea mucho más fácil de afrontar. Porque ya sabes cómo va a ser el peor de los escenarios.

Ilustración para post 12 claves para tomar decisiones correctamente

8. Simplifica

Has identificado todos los posibles escenarios, incluso el peor de los escenarios. Ahora tienes que quedarte con 2 o 3 decisiones de todas las posibles.  La pregunta clave:

¿Con qué decisiones me quedo para decidir?

Esto va a ir definiendo el proceso de toma de decisión. Tus opciones serán: A,B o C. Ya no estarás decidiendo sobre un listado de 20 cosas. Ahora sabiendo las repercusiones solo habrás de elegir una entre tres.

9. Si la decisión es urgente déjala enfriar un poco.

A veces ocurre que nos llega un problema y parece que se va a caer el mundo si no lo resolvemos ya. Pues no se va a caer, casi seguro. Es más, si te precipitas con un problema puedes acabar tomando una decisión errónea. Pregunta a realizarnos:

¿Si no resuelvo esto en este instante se va a caer el mundo?

Si la respuesta es no, déjalo enfriar.

No estamos hablando de desentendernos del problema. Solo te digo que lo identifiques y lo dejes un rato. 10 minutos, media hora. Si te ha llegado justo antes de irte a la cama anótalo y ponlo en tus tareas como prioritario. Pero duerme bien esa noche para mañana estar despejado. Seguro que ya no te parecerá tan urgente. Se habrá enfriado.

Ilustración para el post 12 claves para tomar decisiones correctamente

10. En cualquier decisión el proceso acaba cuando entramos en acción

La acción es el proceso de conectar los pensamientos con los resultados. No tomas una decisión hasta que no entras en acción. Esto puede parecer simple pero no lo es tanto. Muchas veces nos quedamos plantados frente a lo que hay que hacer pero no damos el salto. Una vez que tengas decidido qué hacer, hazlo. Pregunta sencilla:

¿He puesto en marcha mi decisión?

Si no lo has hecho, hazlo y que comience el proceso.

11. Acepta que habrá gente que te apoye y gente que no

En cualquier decisión de la vida nos vamos a encontrar dos tipos de personas. Hazte la pregunta clave:

¿Quién me va a apoyar y quién no?

Por un lado te encontrarás con aquellos que te apoyen en tus decisiones. Son personas que lo harán desde el amor. Porque lo hacen incondicionalmente. No te van a pedir nada a cambio. Ese es el concepto del amor. Dar sin esperar nada a cambio. ¿No es así?

El otro tipo de personas son aquellos que no te van a apoyar. Aquellos que nos dirán frases del tipo “tu estás loco” o “te vas a equivocar”. Estas personas siempre van a existir. Pero si los identificas no te va a afectar en la toma de decisiones porque ya cuentas con ello. Minimizas el impacto. Actúan desde el miedo. Hazles caso solo si les pides opinión.

12. Pregúntate qué van a ganar todos los implicados en la decisión

Analiza las personas que están implicadas en la toma de la decisión que tienes entre manos. Quizá estés tu solo, quizá sean cientos de personas. Quizá esté implicado el medio ambiente o los animales del bosque. Da igual. El proceso de análisis es el mismo

¿Qué van a ganar las partes implicadas.

Nada de lo que hagas en la vida es en vano. Todas las decisiones tienen un resultado. Desde tirar un papel al suelo hasta chillarle a tu hijo. Desde fumar un cigarrillo hasta meditar en silencio. La naturaleza trabaja siempre con la ley de acción – reacción. Un lobo no te atacará gratuitamente. El viento no se produce de forma casual. Nuestras decisiones son el mismo concepto. Todo es un proceso

Todo tiene un porqué y las decisiones tienen su consecuencia. No lo olvides nunca.